
En BJJ estamos pegados todo el rato: sudor y tatami compartido con medio equipo, y más aún cuando hace calor o humedad. Eso nos expone a infecciones de piel, sí, pero no es para alarmarse: con unos hábitos simples de higiene y prevención, la mayoría se evitan o se curan rápido.
Es importante saber reconocer estas infecciones comunes, pero sobre todo recordar que, si no mejoran con las medidas básicas o empeoran, lo fundamental es acudir al médico para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados. La farmacia puede orientar en casos leves, pero nunca sustituye la valoración profesional.
Infecciones más comunes en BJJ
1. Estafilococo (Staph)
Probablemente la infección más temida en los deportes de contacto. Suele aparecer como granos dolorosos, forúnculos o abscesos. Si no se trata a tiempo puede complicarse y volverse serio.
Lo he pillado varias veces, y aplicando crema se va fácilmente. Pero se ha de ser paciente.
Tratamiento: lavar bien con agua y jabón, desinfectar la zona y aplicar mupirocina (antibiótico en pomada). Siempre bajo recomendación médica, ya que puede complicarse si no se controla.

2. Tiña (Ringworm)
Un clásico: se trata de un hongo muy contagioso que se reconoce por sus manchas circulares, rojas y con picor. Se transmite fácilmente por contacto directo o superficies contaminadas.
Hace años lo pillé 🙁
Tratamiento: Se tratan con cremas antifúngicas de uso tópico, como clotrimazol. La constancia es clave: aplicar todos los días hasta que desaparezca por completo.

3. Impétigo
Frecuente en niños y jóvenes, aunque cualquiera puede contagiarse. Se presenta en forma de ampollas o costras amarillentas, muy contagiosas al contacto con la piel.
Tratamiento: Según el alcance, el médico puede indicar antibióticos tópicos o incluso orales. Nunca automedicarse.

4. Herpes gladiatorum
Una variante del herpes simple. Se manifiesta como pequeñas ampollas agrupadas y dolorosas. El tratamiento requiere antivirales.
Tratamiento: Requiere antivirales prescritos por el médico y, muy importante, reposo fuera del tatami hasta que la piel esté completamente curada.

5. Verrugas y papilomas
Aunque no son graves, resultan molestas y se transmiten con facilidad en tatamis húmedos o con poca ventilación. Conviene tratarlas cuanto antes para evitar contagiar a los compañeros.
Tratamiento: suelen tratarse con productos tópicos de ácido salicílico o incluso extirpación en consulta dermatológica. No deben rascarse ni cortarse en casa.

6. Foliculitis
Se produce cuando los folículos pilosos se infectan o inflaman, generalmente por roce, sudor o afeitado. Se manifiesta como pequeños granitos rojos con centro blanco o amarillento, a menudo con picor o molestia leve.
Tratamiento: mantener la zona limpia, lavar con agua y jabón antibacteriano y evitar el rascado. En casos leves se resuelve sola; si es más persistente, puede usarse mupirocina tópica o antibióticos orales bajo supervisión médica.

Prevención de infecciones
- Tatami limpio y ventilado: limpiar después de cada entreno y mantener buena ventilación.
- Rashguard y ropa limpia: entrenar siempre con ropa recién lavada y que transpire bien. Ante la duda, manga larga.
- Heridas cubiertas: cualquier corte o rozadura debe taparse con esparadrapo o apósitos. Una herida visible genera desconfianza y riesgo.
- Higiene personal: ducharse tras entrenar, cortar uñas, cuidar piel y cabello. Oler bien también es importante.
- Chanclas fuera del tatami: nunca andar descalzo fuera del tatami.
- No entrenar con infecciones: si sospechas de tiña, estafilococo u otra infección, descansa y comunícalo al profesor.
Y esto es todo. Cuidate a ti. Cuida a tus compañeros.

